Anoche caí en la desesperación.
Lo admito.
Estar así es difícil, es aplastante, es afixiante.
Tuve mi primera noche a oscuras en el desierto.
Tuve miedo, terror, espanto.
No se si seguir, o devolverme.
Ambas cosas a estas alturas son igualmente arriesgadas...
Miro hacia adelante y no veo mas que arena, miro hacia atrás y no veo mas que arena...
En estas circunstancias,
no tengo más que lo que pueden ver mis ojos,
no tengo más que lo que pueden escuchar mis oidos,
no tengo más que el impulso de vivir,
No tengo más que mi propia fe, de que esto
es lo mejor que puedo hacer...
Y caer...